Parece que las islas servían de punto de referencia a los
árabes cuando navegaban en el canal de Mozambique, entre este país y
Madagascar. Su historia siempre ha sido turbulenta, con ataques y saqueos según
la época, antes y después de la llegada de los colonizadores. Tras la
independencia en 1975, también ha sufrido varios golpes de estado, con una
fuerte influencia de Francia en el acontecer negativo de las islas.
Las tres islas del archipiélago de Comores muestran enormes
contrastes entre ellas, sobre todo en lo que a la vegetación respecta. En Gran
Comore, este lago salado cerca del mar es respetado por los lugareños porque en
su interior al parecer habita un dragón.
En las callejuelas de la Medina hay pequeñas tiendas por donde transcurre la vida de sus habitantes, que se sorprenden al ver tantos blancos juntos, algo que no es habitual. Las estadísticas dicen que las islas son visitadas por solo unos 20 mil turistas al año.
Desde la parte amurallada de la Gran Comore se tienen estupendas vistas sobre la ciudad, lo que permite imaginarse como debían ser los incesantes asedios que sufrieron las islas
Aunque se puede viajar en avión de una isla a otra, sólo conseguimos hacerlo a la isla de Anjouan, ya que el único avión suele estropearse bastante a menudo. En el aeropuerto, un pequeño volcán da una muestra de los que iremos viendo a lo largo del viaje. Los dos siguientes traslados de isla los haremos en barco.
En Anjouan, las montañas y el verdor eran lo dominante
También la agricultura, con parcelas llegando hasta la cima
y los agricultores esperando las primeras lluvias para empezar a sembrar
En esta época se daba la cosecha del clavo. Los árboles de
esta especia son muy altos y suelen ser los niños los que se encaraman para
cosechar las pequeñas flores, de color rojo y amarillo, que luego se pondrán a
secar al sol hasta que alcanzan su característico color marrón-negro y su
intenso aroma.
Un día que llovió aproveché para dar una mano a una familia en la limpieza del clavo, separando las flores de las ramitas con las que las han cogido y a cambio me regalaron unas cuantas flores secas
También en esta época se cosechan las flores del
ylang-ylang, el árbol perfumado de cuya esencia se elabora el perfume Chanel 5.
Las islas Comores son el mayor productor mundial de este árbol y por lo tanto
de su esencia destilada. Es uno de los países más pobres del mundo y subsiste,
como tantos otros, gracias a la remesas de los que trabajan fuera y de la
agricultura, que les permite subsistir y exportar algunos de los productos como
el ylang-ylang.
Las mujeres se ponen un tipo de arcilla o también un subproducto
de una madera, que se consigue al frotarla con una piedra, y con ello se
embadurnan la cara para protegerse del sol y para obtener un fino cutis.
En algunas de las excursiones que hicimos caminando por senderos teníamos estas vistas y la recompensa del mar al final
Aunque al principio nos habían dicho que respetáramos a la gente a la hora de hacerles fotos, en este caso el asedio no parece corresponderse con esta filosofía. Menos mal que no hay muchos turistas.
En las isla de Moheli coincidimos con una boda. En esta foto se ve a las mujeres que están emparentadas con el novio dirigirse a casa de la novia. Parece que era una boda de cierta importancia por lo que los festejos duraban una semana. Mientras, los hombres estaban por otro lado.
A un pueblo aislado de Moheli, Itsamia, llegan cada año a
desovar las enormes tortugas verdes, como esta que emprendía el recorrido de
regreso al mar ya que al parecer no encontró el lugar adecuado para poner sus
huevos. Seguramente lo intentará de nuevo al siguiente día
En todas las islas los omnipresentes baobabs siempre están
en el centro del poblado y marcan los lugares importantes.
El viaje terminó con el ascenso al volcán Karthala, de 2360 m de altura, todavía activo y con uno de los cráteres más grandes del mundo

















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