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sábado, 10 de octubre de 2015

Es aixi aixó



Romería en Chinamada (Tenerife)

De excursión por Vallehermoso en La Gomera

Amb els amics al cim de Puigsacalm
De passeig amb l'Esteve i l'Iolanda a Prades
Con mis amigos  Manolo, Mariela, Mariana e Irene en El Hierro


Y de regreso a Masaya, en Nicaragua, cayendo de lleno en las fiestas de San Jerónimo

sábado, 25 de julio de 2015

Cuba, Cuba


He vuelto 15 años después a Cuba y otra vez constato que la diferencia entre ir a un lugar a trabajar o de vacaciones es abismal. Lo que antes no me gustó ahora si, y al revés.

Desde nuestro apartamento en pleno Malecón de La Habana, la salida del sol era espectacular y se podía ver a la gente a todas horas, sin nada que hacer más que hablar, charlar, pasear y aspirar la brisa del mar en estos mese de calor.


Los vehículos de los años 40 y 50 siguen funcionando como si el tiempo se hubiera detenido. Este llamado “almendrón” es de un colega que nos vino a buscar. Mejor dicho, del hermano del marido de su hija, eso, de un colega y que lo trabajo como taxi.



Y poco a poco Cuba se va abriendo al mundo, permitiendo lo que antes no se podía. El Che sigue estando presente, vigilando desde su billete que no se pierda lo que tantas vidas costó.


De tanto gente sentándose en el banquito, el árbol ha ido dejando lugar para las cabezas




De vuelta de Camagüey tocó comprar en el campo lo que en la ciudad no se consigue: queso, cebolla, crema de leche…El día que el campo se de cuenta de que lo que realmente vale es lo que se come, la gente volverá a salir de las ciudades.


Gente blanca, negra, mulata, colorada, de todo hay en la viña de Cuba

sábado, 27 de junio de 2015

Si me dices primero que sí y después es que no, entonces mejor que no



¡Cuánto cuesta irse de un país! No hablo de lo emocional, que se puede dar, aunque no es mi caso aquí, pero siempre acaban saliendo sentimientos escondidos que no sé porque, afloran al final. Te toca cerrar la cuenta del banco que tanto te costó abrir, dejar las plantas en el jardín (zanahorias) que ya no te podrás comer y que además nadie va a regar y también despedirte de alguna gente que ni te cae bien. En fin, un coñazo. Es mucho más alegre llegar que irse, así que eso será lo que me tocará dentro de poco.
Me voy sin volver la vista atrás, olvidándome ya de los embotellamientos en la ciudad provocados mayoritariamente por conductores oportunistas que colapsan el tráfico con sus maniobras irregulares, de la gente educada pero que no te dice lo que en realidad piensa, olvidándome de mirar atrás cuando oigo pasos que me siguen, del miedo a los atracos, de mi contraparte que cuando se enteró de que me iba, dejó ir un suspiro y dijo <será un alivio para mí> lo que no se si tomármelo como un cumplido o al revés, de esa desigualdad tan brutal que existe en este país, de esas dos Guatemala’s que se miran como si existiera realmente una barrera infranqueable entre ellos, de vivir en un lugar donde ni queriendo podía uno gastar dinero, lo que me ha permitido ahorrar tanto que podría volver a dar tranquilamente la vuelta al mundo.
Pero en cambio, en estos últimos días voy aprendiendo nuevas rutas que ya no me sirven ya que me voy, saber que encontraré a faltar mi super Amarok, al que solo le faltaban alas para salir volando, sus cristales polarizados que me permitían bailar al son de música preferida al estar parado en los semáforos o en los embotellamientos sin que nadie me vea, a pasear por las mañanas por la calzada peatonal, libre de coches y de autobuses rojos pestilentes,

 Creo que me equivoqué cuando vine a Guatemala engañado por un mundo de colorido indígena en mercados sin fin, cuando lo que vives es en realidad un mundo gris de cemento, ladrillos y techos de zinc, cuando pensé que venía a cambiar algo cuando lo que se quiere es mantener lo establecido, al pensar que iba a un país que avanza, y sin embargo retrocede, cuando pensaba que hay que decir las cosas claras, mientras se trata de irlas cargando a la espalda, al ser franco con mis pensamientos dado que estos deben dejarse en el fondo del alma mostrando en la superficie una sonrisa, al confundir amor con compañía, mezclando vida con trabajo y volviendo atrás en vez de adelante, al querer enseñar de experiencias pasadas, al hablar de tú a quienes te tratan de usted.

Me gustó ir a Rio Dulce, una laguna mágica refugio del pirata Tatín, a Livingstone, con su mezcla de razas y colores, a Quetzaltenango, la ciudad donde quizás me hubiera gustado vivir, la cercanía de Belice, con sus gentes negras, sus islas verdes y sus aguas cristalinas
Mientras, ya en Nicaragua, Cuba y Mozambique se perfilan en el horizonte



domingo, 19 de abril de 2015

Corn Island 3


En Corn Island, mi isla favorita en el Caribe volví a pasar 3 semanas de vacaciones, de ahí el número 3 en el título. Todo va cambiando con el tiempo y lo que antes eran veleros que iban y venían de Puerto Cabezas a Corn Island y a Bluefields transportando madera y cocos, ahora se han convertido en un atractivo turísticos. Nada que no hayamos hecho hace años en las islas Canarias.


La isla intenta mantener sus “swampos”, las reservas de agua dulce que garantizan el agua dulce para la población. En uno de ellos, de pronto se me apareció la “princesa del swampo”, con la piel brillante por el agua que todavía le goteaba de todo su cuerpo, pero que como todas las apariciones, no quedó reflejada en la foto, sino que me quedó su imagen sólo en mi recuerdo.


La vida debajo del agua durante los 50 minutos de inmersión está llena de peces, corales y silencio, sólo roto por las burbujas al liberarse hacia la superficie.


Ya de nuevo en la superficie sólo hay que situarse en el lado correcto de la isla para ver las puestas de sol, unos días con nubes y otros sin y en algún caso con algo que se parecía  a la aparición del espíritu santo, sea uno creyente o no.


La gente del lugar, los “naitives” también disfrutan de la semana santa pasando el día en la playa como si no tuvieran otras 51 semanas para ir.


Y al mediodía tocaba hacer la típica siesta caribeña, y para ello cualquier posición es buena


Y los rincones de la isla, tanto de la grande como de la pequeña, siguen fascinándome con sus palmeras y sus fondos marinos.



miércoles, 11 de marzo de 2015

Floreciendo


Uno de los árboles más bonito del mundo, sobre todo para aquellos a los que les guste el amarillo, el guayacán, una de las especies del género Tebubeia que justo florecen en esta época, cuando ya lleva tiempo sin llover y todavía quedan un par de meses para que empiecen de nuevo las lluvias.


Ahora trabajo más en la capital de Guatemala, en la central del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y a veces me veo inmerso en el tráfico sin sentido de esta ciudad, donde los oportunistas intentan colarse por todas partes y entre todos acaban entorpeciendo de tal forma el tráfico, que nadie avanza ni deja avanzar y tardé 2 horas para hacer los 3 kilómetros que había desde el ministerio hasta mi hotel.
Debe ser que viene en coche, porque no he visto que "halla llegado"

El estar más en la capital me permite últimamente abastecerme de productos traídos directamente de España como jamón y queso manchego, eso sí, a precio de oro mientras yo aproveché mi reciente viaje para traerme aceite de oliva de la zona de Reus en una botella de Vichy

lunes, 16 de febrero de 2015

Caballos



¿Porque será que casi todos los que participan en la hípica son gordos ?

Añadir leyenda




En todas las hípicas se promueven las grupas

sábado, 7 de febrero de 2015

El bueno, el feo y el malo

Y de nuevo fue la feria hípica donde vivo y no pude resistir fotografiar a los caballos de abajo y los de arriba que más me impresionaron

De tan bonito parece de plástico y ya no lo pueden montar porque su dueño murió
El Bueno
El Feo
El Malo
El Burro, porque todo lo que se ha gastado en caballo lo ha ahorrado en educación