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sábado, 27 de julio de 2024

UGANDA

 

Casa de estilo colonial en Entebbe, de las que hay toda una serie, construidas por los británicos y que se entregaban a los jóvenes ugandeses que se graduaban y empezaban a trabajar para el estado colonial en puestos intermedios.

A los nervios y a la ilusión del viaje a Uganda, como si fuera la primera vez, se le une el aburrimiento de las largas esperas y los pesados controles en los aeropuertos, además del tiempo interminable en el vuelo, viendo películas que nunca verías en tu vida, para, finalmente, al llegar, olvidarte de todo y ponerte en marcha como si hubieras salida de casa hace 5 minutos.

Aterrizo en Entebbe, el aeropuerto internacional de Uganda que te ahorra tener que lidiar con la vorágine de Kampala, la capital, que está a unos 30 km, por la que en algún momento tendré que pasar. He venido un día antes de la salida del tour que tengo organizado, para tener tiempo a darme cuenta de donde estoy. Y ese día se convierte en frenético para buscar una tarjeta SIM que me permita tener internet, cambiar dinero a shillings ugandeses y empezar a acumular “sencillo”, buscar donde comer y ver los sitios que me había apuntado que quería ver para irme situando.

Pero lo primero es lo primero y es que no te atropellen al cruzar la calle, porque vas con sueño, despistado, los conductores no respetan a los peatones y además se conduce por la izquierda, así que al principio siempre miras al lado equivocado.

Una vez conseguido todo esto, me pongo a visitar el botánico que me ha decepcionado. Aquí se grabaron algunas escenas de las primeras películas de Tarzán, pero ahora lo están convirtiendo en un parque temático con la hierba cortada tipo césped, unos pocos árboles grandiosos y una playa con música a toda pastilla donde se celebran bodas y fiestas los fines de semana.

Árbol con flores que darán grandes frutos que se asemejan a una manzana

No me pude resistir ir al zoológico, llamado Centro de conservación de la Naturaleza donde tienen animales rescatados. El más alucinante es el pobre picozapato (shoebill), metidos varios en unas urnas de cristal y que espero poder ver en libertad.


Empiezo mi safari acompañado de los ugandeses Herbert, chofer y guía, y Denis, guía y traductor. Nunca había organizado un viaje antes como este, con todo pagado y organizado más de un mes antes de salir. Lo hice para no tener que preocuparme de organizarlo todo como tantas veces he hecho y me apunté a compartir la experiencia con un pequeño grupo. Finalmente, los que iban a venir, no lo han podido hacer y hago el viaje solo con mis dos guías, lo que es todo un lujo ya que las cosas que antes hubiéramos tenido que decidir juntos ahora lo hago yo solo. Como a mi me gusta.

Santuario de rinocerontes

A partir de los años 60, en que había 400 rinocerontes censados en Uganda, debido a las diversas guerras internas y con algunos países vecinos, además de la proliferación de cazadores furtivos, se dieron en 1983 por extinguidos. En 2005 reintrodujeron 4 ejemplares de Kenia y 2 de Estados Unidos, con los que han conseguido llegar a una población de 41 ejemplares en una reserva creada exclusivamente para ellos.

El macho

Los mantienen en libertad, en un área de 70 km2, vallada y vigilado por rangers armados, para evitar a los furtivos. Cuando lleguen a los 50 ejemplares van a empezar a introducirlos en el Parque Nacional Murchison, el más grande del país con sus 3840 km2, para que vuelvan a estar en el lugar que les corresponde. Un ejemplo de cómo recuperar una especie en un país.

Lo que más me impresionó de esta experiencia fue que el rastreo lo hicimos a pie, en un grupo pequeño de 3 turistas con un ranger que nos iba explicando cosas de estos animales. Nos decía que aunque los rinocerontes permiten la presencia de humanos, a los que huelen y oyen enseguida, cuando se sienten en peligro pueden hacer amago de atacar, por lo que teníamos  que estar siempre cerca de un árbol para ponernos detrás ya que ven muy mal.

La familia

Denis

Por muy bonito y apasionante que sea todo lo que estoy viendo, lo que me llega siempre al alma son las historias humanas, como la de Denis, un chico, de 31 años que me hace de guía y traductor (aunque estaba contratado para los otros que no han venido, que no hablaban inglés) y que se fue becado a Cuba cuando tenía 20 años. Pasó allá 5 años, sin volver a su país. Me cuenta que el primer año estuvo aprendiendo solo español en un instituto en Matanzas. Que estaba todo muy bien organizado y que compartía habitación con otros chicos becados, de otros países africanos y latinoamericanos, pero donde cuidaban que ninguno hablara el idioma de los demás para que así se vieran obligados a hablar español entre ellos. Luego estudió ingeniería mecánica durante 4 años. Al regresar a su país, enseguida encontró trabajo como guía de turistas españoles, por su dominio del idioma y con el dinero que ganaba empezó a montar una pequeña empresa de reparación de motocicletas y venta de repuestos. Me dice que los que estudiaron medicina allá trabajan ahora aquí en hospitales mientras que muchos otros han hecho como el, trabajar con el turismo y montar pequeños negocios. Este tipo de historias, de lo que hacen países como Cuba, no salen en la prensa ni a nadie le interesa. A mi si me parece que habría que ponerlo en letras grandes. Son historias de un país pobre, que ayuda a otros países también pobres, en lo más importante para la gente joven, como es la formación.

Denis

Seguimos ruta hacia el norte, al Parque nacional Murchison, donde están las famosas cataratas que dan vida al río Nilo. Ahí pasamos por las pistas de tierra roja que tanto me gustan de África.


También iré encontrado en el país estas enormes Euphorbias candelabro, que tienen más usos que solo el de adorno, como ya veremos.


Y en África no pueden faltar los elefantes, grandes, medianos y pequeños, caminando en grupo en busca de pastos. Pueden recorrer grandes distancias en el día y por su sistema digestivo son grandes diseminadores de semillas  que germinan en sus excrementos. También nos encontramos con algunos machos adultos que caminan solos. Y es que es una maravilla poder ver a los animales libres, en lo que algún día debió ser su paraíso.


Las jirafas también van en grupos, con los machos que tienen tonalidades más oscuras y pequeñas diferencias con las hembras en los cuernos.


Y el safari, que como todo el mundo sabe significa viaje en suahili, sigue ....

sábado, 13 de julio de 2024

Cacao canario

 

Árboles de cacao de la finca Cueva del Polvo

El proyecto de café-cacao, que empezamos en noviembre del año pasado, ya ha cosechado su primer premio

Artículo del Diario de Avisos, del 3 de julio de 2024

Mientras, seguimos trabajando y distribuyendo plantas por las islas. Pueden parecer pocas, pero es mejor ir avanzando despacio que querer correr mucho y caerse.

 

Mapa actualizado de plantas de cacao en las islas Canarias

La cosecha es una vez por semana, con mazorcas muy dispares de las diferentes variedades que tenemos.

 

Cosecha del 9 de julio de 2024 en el invernadero de Pajalillos

Luego toca fermentarlas. Eso es lo más difícil ya que son micro fermentaciones, en las que no se alcanza la temperatura adecuada para eliminar todo el mucílago que recubre las semillas y así además evitar que germinen. Lo hago en toallas, separando las variedades y luego, más o menos conseguido el objetivo, toca secarlas, lo que hago en el balcón de mi casa. Este procedimiento que no sería adecuado para hacer chocolate de calidad me sirve para pesar las semillas y ver las diferencias que hay entre variedades y así escoger para la colección que vamos a establecer, las que tengan mejores cualidades. Lo bueno de todo esto es que mi casa huele a cacao-chocolate.

 

Semillas de diferentes variedades en proceso de fermentación en toallas

Secado de semillas en mi balcón

Y en los próximos días ya va a salir el segundo cuaderno sobre el cacao.

 

Introducción del 2º Cuaderno

A partir de la semana que viene, este blog volverá a ser de viajes …..




jueves, 13 de junio de 2024

NO TE DEJES ENGAÑAR

 









El otro día mi amigo Javi me mandó una foto de un kit kat de Nestlé, y se entretuvo mirando el envoltorio. Entró en el QR que promete información de como esta empresa ayuda a los agricultores de cacao y sus familias. Pero cuando entras resulta que es de una promoción para participar en un sorteo de unas gafas de sol con audio ¡ Aparte de eso lleva el sello de Rainforest Alliance, que ya no sabemos muy bien que es lo que certifica!. NO TE DEJES ENGAÑAR y mira bien lo que compras. 

En los ingredientes dice que es una galleta recubierta de chocolate con leche, del que pone, sin que se les caiga la cara de vergüenza, que contiene grasas vegetales. Además no voy a repetir aquí los otros ingredientes que lleva, de los cuales no se cual da más miedo. Como es habitual no sabemos ni que cantidad de cacao lleva, ni las cantidades de los demás sucedáneos. 

Mientras ya voy preparando mi próximo viaje, sigo anotando aquí algunas cosas sobre el cacao y el chocolate, como el link del "I Cuaderno" que se publicó a raíz de las I Jornadas sobre café-cacao que se realizaron en Tenerife el 18 y 19 de abril, y ya están en preparación para este año 2024 dos cuadernos más. https://www.icia.es/icia/download/publicaciones/Cafe-Cacao.pdf

Uno de nuestros árboles preferidos, los de la gama Tc003, con una mazorca delgada y llena de semillas
 y flores rojas, listas para convertirse en frutos

Precios

El río del chocolate anda revuelto con los precios tan altos que ha alcanzado el cacao. En las últimas semanas ha vuelto a bajar, pero sigue manteniéndose bastante por encima de lo que era habitual en los últimos años. Las empresas van a repercutir estos precios en los consumidores y además ya han anunciado que usarán otros métodos como rebajar el gramaje de la tableta, reduciendo la cantidad de cacao o incrementando los sucedáneos u otros productos que le añaden. 

Y en algunos foros ya se habla que si siguen los precios altos algunos países van a aumentar su producción: se habla de las zonas boscosas del Congo, de la Amazonía y de Brasil una potencia en agricultura que es capaz de triplicar en unos pocos años su producción. 

En el mapa se pueden ver los 12 países donde se produce en la actualidad prácticamente la totalidad del cacao mundial. 

Fuente: ICCO


He dejado de hacer clasificaciones de los chocolates (por ahora) aunque hago otros análisis que espero poder dar a conocer dentro de poco. Quienes si tienen una clasificación mucho más elaborada que la mía es la que se encuentra en esta página de scorecards https://www.chocolatescorecard.com/scorecards/  donde han hecho una clasificación en varios aspectos: trazabilidad y transparencia, ingreso digno, trabajo infantil, deforestación y clima, agroforestería y uso de pesticidas. Están agrupados por el tamaño de las empresas y en distribuidores. Además, a quien le interese profundizar en el tema, puede ver la metodología que han usado. 

Esta variedad (Tc006), que también nos gusta, tiene un verde intenso y sus flores son blancas

A raíz del proyecto que estamos llevando a cabo de cacao en Canarias, seguimos descubriendo árboles que llevan aquí ya varios años y a los que nadie les daba importancia. Son pocos, pero utilizaremos algunos de ellos para replicar su material genético y que utilizaremos para multiplicar los que nos parezcan más interesantes, ya que en buena parte ya están adaptados a las islas. Estamos intentando reconstruir la historia de cómo y cuando llegaron estas plantas y poco a poco vamos componiendo el puzzle de una iniciativa que empezó hará unos 20 años, con un par de personas trayendo semillas y que después cayeron en el olvido, pero por suerte algunos de los árboles quedaron. 

El mejor momento viene cuando cosechamos, como estas mazorcas que provienen de un sólo árbol que se encuentra en la finca experimental de Cueva del Polvo, en el sur de la isla

En el encuentro de la Asociación española de Bean to bar (artesanos que elaboran chocolate desde el haba hasta la tableta) que se celebró el 31 de mayo en Donostia, el pastelero Alfredo Marrero de Boutique Relieve, en el Puerto de la Cruz, llevó tabletas hechas con gofio que gustaron al público, entre ellos muchos cocineros, que asistieron. También llevamos un par de tabletas hechas con cacao canario, pero todavía no hemos encontrado el punto de fermentación ideal -paso indispensable para darle un sabor exquisito al chocolate- y además la poca cantidad sólo dio para hacer 2 tabletas, por lo que no entró en la cata general que se hizo. 

En el último día pudimos visitar el museo sobre el chocolate de Rafa Gorrotxategui, en Tolosa, que te lleva por la historia de este producto desde que salió de América, su paso por España y como se llevó al resto de Europa. 

Foto de grupo en el obrador de Lurka, del que unos días después apareció un artículo en El País https://elpais.com/gastronomia/2024-06-04/lurka-la-cafeteria-de-san-sebastian-con-vistas-a-su-obrador-de-chocolate.html 

¡Próximo viaje en julio a Uganda, donde espero ver también cacao!


miércoles, 1 de mayo de 2024

Chocolates: mundo y aparte

 


Me podría pasar la vida analizando tabletas de chocolate y no llegar a nada ya que a la disparidad de marcas hay que añadir los diferentes contenidos, los productos que le adicionan, los sellos de algún tipo de certificación más o menos conocido y lo que es peor, no saber si lo que ponen los envoltorios es cierto o no.

Así que voy a intentar sintetizar la experiencia que he adquirido con estos análisis y contaros en los detalles en los que me fijo cuando compro una tableta de chocolate. Hacer esto con cada uno de los productos más habituales que consume, ayudará a comer más saludable y con criterios sociales y medioambientales más justos.

¿Qué marca elegir?

Vaya por delante que desconfío de las grandes marcas, multinacionales y empresas que priorizan un envoltorio lujoso y llamativo. Esto es puro marketing y me hace desconfiar del contenido. No digamos ya que si lo que ponen en el envoltorio es verdad o no. Continuamente salen escándalos de grandes multinacionales que engañan de una forma u otra, lo que deja de ser noticia a los pocos días. Un ejemplo reciente es el que salió en los medios sobre Nestlé y de sus prácticas antiéticas en países pobres.

(https://www.elmundo.es/economia/2024/04/17/661f7317e4d4d87a5d8b459c.html).

Por lo tanto, yo prefiero comprar marcas con menos nombre, a quien pueda contactar y preguntar si quiero saber algún dato y que, si puede ser, sea de alguna zona cercana a donde vivo.

El origen

No compro ningún chocolate que no me diga cuál es el origen de lo que venden. Cuando no ponen el origen es porque son grandes industrias que no tienen una mínima trazabilidad, que compran a intermediarios y que, como en algunos casos he podido comprobar, son incapaces de decir el país del que proviene su producto.

Lo mínimo que deberían poner es el país de procedencia y dependiendo del país, la región o regiones donde lo adquieren. Si además explican que procede de una zona en concreto o de una o varias cooperativas, lo preferiré. La trazabilidad también significa que si saben de donde viene, es que tienen contacto con su proveedor.

A veces, el valor sentimental de conocer el lugar donde se origina el cacao hace que prefieras esa tableta sobre cualquier otra


Trabajo infantil

El trabajo infantil sigue estando presente en los países africanos y no parece que vaya a desparecer a corto plazo. Más allá de las consideraciones de la comprensión que las diferentes culturas tienen sobre lo que es el trabajo infantil, cuando implica que niños y niñas no van a la escuela porque tienen que trabajar en los campos de cacao, y en casos mucho peores, en un régimen de esclavitud, entonces significa que se basa en el sistema más injusto imaginable de compra de materia prima. Las empresas compran el cacao al precio más bajo posible, sin importar las condiciones socioeconómicas en las que se produce y mirando para otro lado cuando se aborda este tema. Hay muy pocas empresas que garantizan este aspecto e incluso la única que conozco que lo aborda de una forma seria, Tony’s Chocolonely, ha encontrado serias dificultades para poderlo demostrar en toda su cadena de suministro. https://www.thetimes.co.uk/article/anti-slavery-chocolate-brand-tonys-chocolonely-finds-1-700-child-workers-in-supply-chain-0n87qj996 

Deforestación

La legislación europea (https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=DOUE-L-2023-80809) aprobada recientemente no permite importar siete materias primas provenientes de terrenos que hayan sido deforestados después del 31 de diciembre de 2020. Habrá que ver como se implementa esta prohibición, que entrará en vigor en diciembre de 2024, sobre todo en los países africanos y qué consecuencias tendrá en muchos casos sobre pequeños productores. En casos como Costa de Marfil que cuenta con un 80% de su superficie deforestada, esta medida parecía necesaria pero seguramente llega algo tarde (https://www.youtube.com/watch?v=6jfVYHGMrrw).

Sistemas agroforestales

A pesar de que algunas multinacionales están suministrando plantas de cacao a los agricultores, lo que a simple vista parece una buena obra por parte de éstas, lo que pretende en realidad es fidelizar la entrega de cacao por parte de los productores y por otro lado darles plantas más productivas, con granos más grandes y uniformes, en sistemas a pleno sol. Esto a la larga lleva a la dependencia de estas familias, sobre todo en los países africanos, al no disponer de cultivos alternativos en caso de una bajada del precio del cacao y elimina también su autosuficiencia alimentaria.

Una chakra en una zona de la Amazonía en Ecuador, con 
                                                           cacao inmerso en un sistema forestal con otros frutales


Sellos de certificación

Sin dudarlo sólo compro chocolate de comercio justo y además de producción ecológica. Los sellos propios de las grandes marcas sobre sostenibilidad y demás prácticas de greenwashing (eco lavado), simplemente las ignoro. Recordad, para las grandes multinacionales, el compromiso social no es más que un truco publicitario.

"Lo más preocupante de todo es que el ecoblanqueo funciona y en algunos casos con resultados aterradores", señala una de las autoras del libro Alerta Greenwashing, Paula Baldó. El dieselgate de Volkswagen es un ejemplo. Y la reciente acusación de Iberdrola a Repsol de protagonizar estas prácticas no deja de ser otra muestra del interés de las compañías por presumir de ser sostenibles. elpais@newsletter.elpais.com. 27.4.2024.

Otro sello a tener en cuenta es el de SPP (Símbolo de Pequeños Productores).


Precio

Aunque no hay precedentes de que las empresas digan a que precio pagan a sus proveedores, sería interesante ver que impacto tendría cuando alguna pusiera en conocimiento de los consumidores de chocolate de que el precio que se ha pagado por el cacao cubre los costos de producción o corresponde a un porcentaje del precio final del chocolate. No olvidemos que actualmente estas cantidades están en un 6% para quien lo produce, un 30% para quien lo procesa y otro 30% para quien lo vende y distribuye.

Y además no olvidemos, si vale menos de 2 euros, seguro que está basado en un precio muy bajo pagado al productor y contiene productos, incluido el cacao, de baja calidad.

No hay que perder de vista adonde va el dinero

Porcentajes

Sólo compro chocolates con un mínimo de 70% de cacao o superior. Los hay del 80-90%, muy buenos y que no son en absoluto amargos. A más porcentaje, menos azúcar y menos posibilidades de que le añadan cualquier cosa. Además, a partir del 70% es cuando se expresan mejor los flavonoides y las materias activas que hacen del cacao-chocolate un producto saludable.

Aditivos

Los componentes que debe llevar un buen chocolate son pasta de cacao, manteca de cacao y azúcar, de comercio justo y ecológico. Si se quiere con avellanas, almendras u otras frutas, ya eso es al gusto. En lo que hay que tener cuidado es en los sucedáneos como la lecitina de soja, las grasas vegetales que son más baratas y de las que no conocemos su procedencia, como las de la palma africana y los aditivos con la letra E. Hay que tener cuidado con las vainillinas (la sintética, no confundir con vainilla natural) y con otros aromatizantes, que lo que hacen es esconder el mal sabor del cacao de baja calidad y probablemente mal fermentado. Los grandes fabricantes ya están amenazando que, debido a la subida de los precios del cacao, van a reducir el tamaño de la tableta, reducir la cantidad de cacao y añadir más de otros productos. Y eso que ellos todavía no han pagado la subida de precios. Si queréis saber dónde irá vuestro dinero, leed el siguiente enlace sobre quien seguirá ganando dinero con el cacao, pase lo que pase. Ya hablé en otra ocasión de las ganancias de la familia Ferrero y no es que les tenga especialmente manía, que también, sino que ellos se ganan a pulso salir en este tipo de debates, aunque les importe un pimiento (https://www.cronista.com/apertura/empresas/con-el-precio-del-cacao-por-las-nubes-estas-dos-familias-ganan-mas-que-los-paises-productores/).

Y ojo con los cacaos desgrasados, a los que se les quita la manteca y se utilizan con aditivos para hacer cacaos solubles, eso que tanto les gusta a los niños. ¡Leed bien la etiqueta antes y veréis todo lo que lleva! Dicen que el cacao que bebían los aztecas era sin fermentar, en forma líquida, algo que se sigue haciendo en algunos países de Centroamérica y a explorar aquí.

Bean to bar

Este concepto, que traducido del inglés significa “del haba (del grano) a la tableta” es sinónimo de calidad y se basa en la selección de granos en origen y una elaboración cuidada, buscando resaltar los sabores de un buen cacao convertido en chocolate. Pero, a mí me gustaría más que su eslogan fuera “tree to bar” o “farm to bar”, (del árbol o de la finca a la tableta) lo que significaría que tienen en cuenta el origen del cacao, el trato con quienes lo producen y el pago de un precio justo. Actualmente hay muchos productores de bean to bar que compran granos de comercio justo y producción ecológica, lo que vendrá indicado en la etiqueta y que son los que yo priorizo. Me falta que me den más detalles sobre qué porcentaje recibe el productor, si está libre de trabajo infantil y se encuentra inmerso en sistemas agroforestales.

Obviamente estas pequeñas empresas artesanas tienen un problema de economía de escala, que hace que sus productos en toda su cadena sean más costosos. En mi opinión no les quedará más remedio que unirse para comprar mayores cantidades en origen, a proveedores que les garanticen lo anteriormente dicho y luego distribuir el cacao entre sus asociados, para así evitar los brókeres a los que tienen que acudir actualmente al comprar pequeñas cantidades. 

Chocolates Isabel, pionera del bean to bar con cacao de comercio justo y ecológico

Cadmio

El cadmio y el plomo son los temas tabúes de los que nadie quiere hablar. Y es porque a nadie le gusta saber que en cada tableta de chocolate hay una pequeña cantidad de metales pesados que se acumulan en el cuerpo. La Unión Europea ha cifrado la cantidad de nivel máximo admitido de cadmio (ver Reglamento de la Comisión Europea 488/2014) que puede haber en una tableta de chocolate de un contenido en materia seca superior o igual al 50% en 0,8 ppm (o lo que es lo mismo 0,8 mg/kg). Esta cantidad es la que se toma en los países de origen en las semillas colectadas y en muchos casos sobrepasan esta cantidad. Para evitarlo se mezclan semillas con diferentes cantidades, unas más, otras menos, hasta que se alcanza esta cantidad de promedio. También se están realizando muchos estudios para averiguar cómo evitarlo, ya que diferentes variedades lo adsorben en mayor o menor cantidad. En Canarias se está sembrando cacao y una de las esperanzas que hay es que no tenga cadmio, o si fuera así, que sea en un muy pequeño porcentaje. Todavía estamos en los estudios preliminares pero pronto esperamos tener resultados que van a sorprender.

El plomo, sobre el que de momento no tengo muchas referencias, se sabe que suele acumularse en las semillas por las malas condiciones de combustión de los vehículos con los que se transportan las semillas, a veces desde lugares muy alejados hasta su destino final. Para quien quiera indagar más sobre este tema: https://as.com/actualidad/sociedad/los-chocolates-con-mayor-cantidad-de-plomo-y-cadmio-n/

Contacto con las empresas

He escrito a varias compañías de chocolates y alguna no me ha contestado, de otra me ha contestado un robot, más allá me han rebatido amablemente mis argumentos y cuando, animado, les volví a escribir, me ignoraron. La última a la que he escrito me contestó educadamente sin aportar muchos argumentos y esta vez quien les ignoró fui yo.

En otros países, como Alemania, el escribir una carta como la que he propuesto en mi blog, esta suele tener una respuesta más seria y a veces consecuencias por parte de la empresa para mejorar alguno de los aspectos apuntados. Obviamente si sólo escribe una persona, no se llega a nada, pero si lo hacen varios, puede que se lo tomen en serio. En fin, también está el tiempo que hay que tener para ello, pero nadie dijo que esto sea fácil y que se resuelva individualmente ni en un ratito.

Con esta entrada al blog cierro esta serie de clasificaciones de diferentes chocolates. Intentaré centrarme en los cuadernos que estoy escribiendo sobre el cacao, de los que ha salido el primero, y en el que espero poder desgranar la historia del cacao hasta nuestros días y poner en papel todo lo bueno y lo no tan bueno, como los aspectos de salud, pero también los engaños que hay detrás de muchas tabletas, para que cualquiera lo pueda leer y sacar sus propias conclusiones.



 

viernes, 29 de marzo de 2024

Más madera

 

Aunque quiero dejar de hacer estas clasificaciones para poder centrarme más en conceptos como sostenibilidad o nivel de vida digno de los productores, al final o bien me compro una tableta que no conocía, o alguien me manda el envoltorio de una que le parece interesante, así que no me puedo resistir a seguir haciéndolo ya que al mismo tiempo aprendo de los trucos de las grandes empresas. A éstas les sigo escribiendo y esta vez me ha contestado  una persona, pero casi prefiero las máquinas, a las que es más fácil perdonarles que te ignoren o te engañen porque no puedes odiar unos cables y chips integrados. 

Y una cosa que me va quedando clara, según profundizo más en este tema del cacao y el chocolate, es que algo que mucha gente seguramente puede pensar que es banal, a mi me sirve para aprender y mirar con otros ojos otros alimentos a los que, hasta ahora, es verdad que no les había hecho mucho caso.

 

Tierra Madre - Oxfam

La trayectoria de la organización Oxfam es por sí misma una garantía de que este chocolate proviene de cacao que recibe un precio justo por encima del precio del mercado de especulación. Además, su contenido de cacao en un 95% y el que se conozca su procedencia también son un plus, así como que el azúcar esté certificado. Seguramente, si logran añadir más datos sobre que está libre de trabajo infantil y que se produce en sistemas agroforestales puede convertirse en uno de nuestros super favoritos.

Chocolates Ametller

Esta empresa fue fundada en Barcelona en 1797, lo que es un valor de antigüedad, pero también hace pensar que pueda seguir manteniendo alguna de las costumbres rancias de aquella época y de todo lo que significó en el oscuro mundo del cacao. Aunque su contenido en cacao es alto y lo vende como chocolate de origen, Ghana, no parece interesarse en lo más mínimo por las condiciones de los productores.

Xocolata Jolonch

Compré esta tableta en Málaga, al ver que los famosos también se suman al carro del chocolate. Le añaden lecitina de soja, una forma de dar gato por liebre. Aunque son chocolates con origen, parece preocuparles solamente el sabor, el marketing y muy poco lo que ocurre antes de comprar las habas.

Cadbury Dairy Milk

Le tenía un poco de ganas a un chocolate de Cadbury por varias razones. Aunque por su contenido de cacao no está en la línea de los que estoy analizando, con porcentajes por encima del 70%, este fue el único que encontré. Esta empresa es de las primeras que se establecieron en Ghana y responsable en buena parte de los sistemas que aún hoy imperan en ese país en la producción de cacao. En el análisis de esta tableta había de todo, y me costó encontrar el cacao. La certificación de Cocoa Life es suya propia y se llevan un punto por hacer ver que quieren mejorar la situación de los productores, aunque lo único que les importa es que les aseguren el suministro de materia prima.

Cartas a las empresas

El domingo, 10 de marzo de 2024, le escribí a Chocolates Valor <chovalor@valor.es> mi carta modelo, aunque siempre cambio algunas cosas en función de la tableta que he analizado.

Asunto: Preguntas

Estimados Sres/as de Chocolates Valor

estoy muy concienciado con el consumo responsable de productos que deben venir a su vez de una producción responsable. Por ello quisiera saber, para seguir comprando su chocolate Valor 85% cacao, si pueden contestarme a los siguientes puntos:

Certificación: Quisiera saber si tienen alguna certificación de algún organismo reconocido que demuestre que el cacao que comercializan está libre de trabajo infantil y que ha sido cultivado en terrenos que no han sido deforestados recientemente

Procedencia: me gusta saber la procedencia de lo que consumo. Por ello les quisiera pedir si me pueden indicar al menos a nivel de país, de donde proviene el cacao que está en su chocolate.

Metales pesados: Podrían indicarme si el cacao contenido en el chocolate que ustedes producen contiene cadmio y/o plomo y en que cantidades. Conozco la normativa europea de los límites de estos metales pesados permitidos, pero quisiera que me indicaran la cantidad contenida en su tableta.

Deforestación: Podrían indicarme como su empresa contribuye a reforestar o garantizar la producción en sistemas agroforestales del cacao que ustedes compran para producir su chocolate, de acuerdo con el compromiso medioambiental que ustedes indican en su envoltorio.

Quedo a la espera de su respuesta, con cordiales saludos


El martes, 12 de marzo de 2024, 15:44:08 CET, Maria Mingot LLoret mmingot@valor.es de Chocolates Valor me contestó:

Estimado Alfonso,

Ante todo, nos gustaría darle las gracias por ponerse en contacto directamente con nosotros para trasladarnos su inquietud sobre el Comercio Justo, y otros aspectos derivados de la comercialización del cacao.

Como empresa comprometida, en Chocolates Valor comprendemos la importancia de garantizar que el cacao es obtenido de una manera responsable. Por este motivo, nuestra compañía trabaja exclusivamente con operadores homologados reconocidos por todos los organismos oficiales del cacao, ICCO y Cocoa Federation.

Además, todo el cacao en grano proveniente de África que compramos tiene el sello LID, que son las siglas de Living Income Diferencial, y es una tasa destinada a mejorar el bienestar de los productores de cacao.

Respecto al contenido en metales pesados, nuestros niveles están muy por debajo de los límites establecidos en la legislación.

Esperamos haber resuelto sus dudas al respecto, y le enviamos un cordial saludo.

Maria Mingot LLoret
Auxiliar Calidad y Atención al Cliente, CHOCOLATES VALOR, S.A. 03570 Villajoyosa,
Alicante   www.valor.es


A su respuesta del 12 de marzo, le respondí dos días después, a lo que ya no se han dignado contestarme. Al parecer los argumentos standard ya se les han agotado.

 

Estimada María,

En primer lugar, agradecerte haber respondido ya que es la primera vez que una persona me responde de una empresa de chocolate, con algunos argumentos, sin ser una máquina.

No obstante, tengo algunas apreciaciones a lo que dices:

Si los operadores con los que trabajáis están homologados, estaría bien saber quiénes son. En vuestro envoltorio no lo ponéis. ICCO y Cocoa Federation no me parecen una referencia para la certificación. Aunque la ICCO, fundada en 1973, tiene entre sus objetivos mejorar las condiciones de vida de los cacaocultores, no parece haberlo conseguido viendo los índices de niveles de pobreza de los productores de cacao.

Si tenéis el sello LID, tampoco lo veo reflejado en vuestro envoltorio, lo que seguro redundaría en vuestro beneficio al dar a conocer esta iniciativa. ¿Significa esto que vuestro cacao proviene exclusivamente de Costa de Marfil y Ghana, ya que son los que han firmado el acuerdo LID? Esto significa que podríais dar a conocer el origen de vuestro cacao a los consumidores. Pero decir que el LID mejora el bienestar de los productores, quizás no sea la palabra más acertada. Como sus propias siglas dicen (Living Income = Ingreso vital) más bien significa que ayuda al productor sólo a sobrevivir, lo cual está lejos del concepto de bienestar.

Si vuestro cacao viene de países africanos, entonces estamos de acuerdo en que probablemente el cadmio esté por debajo de los límites establecidos, pero no así en el caso del plomo, según un reciente estudio. Creo que este también será otro dato que en el futuro habrá que poner en el envoltorio ya que irá cobrando importancia a medida que los consumidores tengan más información sobre ello.

Por último, veo que no haces mención del trabajo infantil, que sigue existiendo, sobre todo en los países africanos de donde proviene vuestro cacao, y tampoco si el cacao proviene de zonas deforestadas recientemente o hay planes de propiciar cultivos agroforestales en vuestras zonas de suministro.

Sé que son muchas cosas, pero entiendo que una empresa como la vuestra, de tantos años en el negocio del cacao, no puede ser ajena a su participación, aunque sea de forma indirecta, en haber propiciado la deforestación, las condiciones de pobreza de los productores y su consecuente trabajo infantil.

Creo que las empresas que se involucren en estos temas y devuelvan a los países de origen en forma de inversión parte de las ganancias obtenidas a lo largo de, en vuestro caso 140 años de existencia, serán las que serán elegidas en el futuro por los consumidores.

La subida de precios del cacao en la actualidad avala que muchas cosas se hicieron y se siguen haciendo mal.

Saludos, Alfonso Molera

 

Documentales

En Netflix hay una serie de documentales sobre el comercio de varias materias primas y otros productos, entre ellos el cacao. En el buscador se puede encontrar poniendo Rooten o Podredumbre. Es de 2018 pero sigue siendo actual. Recomiendo verlo.

jueves, 7 de marzo de 2024

Clasificación

Torras Organic

En este chocolate hay varias cosas: aunque es orgánico (ecológico) no se sabe de donde viene. En la etiqueta pone Criollo-Forastero que suena muy bien, pero que no dice nada ya que una buena parte de la producción mundial es de estas dos variedades. Es interesante el alto contenido de cacao (aunque una parte es de cacao en polvo, del cual no pone el porcentaje) y el resto suponemos que es el Eritritol, que según pone en el envoltorio es un azúcar, presente de forma natural en los granos de maíz (en este caso de producción ecológica), proveniente de la fermentación de la dextrosa. Al precio que se vende, significa que se les paga una miseria a los productores por el cacao, probablemente el 7% del precio del cacao contenido en la tableta, o sea unos 0,12 euros. Ya es hora de decir y exigir que los productos ecológicos también incorporen aspectos sociales y de retribución justa a los productores. 


Blanxart

Este chocolate con un 91% de cacao deja poco espacio para el azúcar. Dicen que siguen el proceso “bean to bar” sin que expliquen lo que es y en que consiste. Supongo que bajan el gramaje (80 g) para que así no sea tan caro. Me parece correcta la explicación sobre el origen del cacao del Congo, en que una parte puede provenir de una zona aledaña de Uganda. Es el único en este grupo de chocolates que sabe de dónde viene su cacao. Este chocolate no alcanza una gran puntuación porque no habla ni de sistemas agroforestales ni del trabajo infantil, pero todo y así es el que tiene más puntos del grupo de hoy.

Se habla de que el Congo va a ser el próximo gran proveedor de cacao de los próximos años si siguen los problemas de producción de Costa de Marfil y Ghana, más ahora que se han disparado los precios.


Ferrero Rocher

Otro ejemplo de pagar mal a los productores. Este además usa triquiñuelas para jugar con el 55% de cacao y el 37% que en realidad tiene. Usa manteca de palma, más barata, y unas cuantas cosas más. La puntuación lo dice todo. Para saber más de lo que esta empresa paga pongo un ejemplo:

A principios del 2020, la familia Ferrero se abonó un dividendo anual de 642 millones de euros. Un cálculo aproximado muestra que una empresa de chocolate como Ferrero, que adquiere 135 000 toneladas de cacao por año, podría proporcionar a cada familia productora de cacao de los que se abastece (alrededor de 90 000 agricultores que producen 1,5 toneladas por familia) un ingreso digno para el año (5 500 US$ por cada hogar en Costa de Marfil – doble de lo que se paga ahora), con un costo de 450 millones de dólares como máximo. Esto todavía dejaría a la empresa alrededor de 192 millones de euros para su familia propietaria, la familia más rica de Italia. Si las compañías de chocolate pueden pagar esa cantidad de dinero a sus accionistas y propietarios, simplemente no hay excusa para que las compañías no paguen precios que aseguren un ingreso digno para sus productores (Fuente: Barómetro del Cacao, 2020). Este tipo de datos deberían al menos llevar a los consumidores a cuestionarse si es ético seguir comprando a este tipo de empresas.

 

Lindt

Este chocolate ha salida a la palestra últimamente porque en unos análisis publicados en una revista estadounidense decía que se había encontrado cadmio en sus tabletas. Debería empezar a pedirse que este dato también apareciera en los “ingredientes” de las tabletas.

Este chocolate tiene un alto porcentaje de cacao, azúcar moreno y vainilla (suponemos que natural) pero está en la línea de los demás en cuanto a respeto al medio ambiente y evitar el trabajo infantil.

Valor

Había oído hablar bien de este chocolate, pero ….. Ponen en el envoltorio que han seleccionado algunos de los mejores cacaos del mundo (si fuera así pondrían de dónde). Además, dicen que están comprometidos con la sociedad y el medio ambiente, con un aprovisionamiento responsable, lo que no justifican de ninguna manera más que poniéndolo en el envoltorio. ¿Es esto lo que llaman greenwashing?

  

Cartas

En mi anterior última entrada del blog propuse escribir cartas a los fabricantes de chocolate para obtener información sobre su producto y que respondieran a una serie de preguntas de carácter social y ambiental. A continuación, pongo la respuesta de Tirma, que seguramente fue contestada por una máquina. ¿Será que el chocolate también lo hace un robot y de ahí su poca empatía?


Estimado Alfonso,

Muchas gracias por tu correo y el interés que muestras por nuestro chocolate.

Puedes obtener toda la información que deseas en el siguiente enlace:

Tirma - Productos --- CHOCOLATE

Un saludo y gracias

marketing@tirma.com; Las Palmas de Gran Canaria, España

 

Ambrosía


Para corresponder a la amabilidad del robot de la empresa canaria Tirma en su respuesta, he analizado la Ambrosía que es la carta de presentación de la compañía aérea Binter en todos sus vuelos y que fabrica Tirma. Esta chocolatina de 21,5 gramos, contiene un 40% de cobertura de chocolate con leche (azúcar, manteca de cacao, leche en polvo, pasta de cacao, lecitina de soja, E-476 y aromas). Luego, al restante 60% le vuelven a añadir azúcar, harina de trigo, grasa vegetal de palma, coco rallado, suero de leche en polvo, dextrosa, aceite vegetal de soja, leche en polvo, lecitina de soja, sal, gasificantes (E500ii y E503ii) y más aromas. No me quedaron dudas y tiré la ambrosía a la basura.


Y por último os recomiendo un interesante documental que me han mandado sobre la chufa y que tiene muchas similitudes con el comercio del cacao.

https://www.elsaltodiario.com/cine/documental-chufas-sangre-proceso-judicial